Entrenamiento de fuerza en mujeres con menopausia y osteoporosis: ¿por qué es importante?

Cada vez más ginecólogos y profesionales sanitarios hablan de la importancia del entrenamiento de fuerza durante y después de la menopausia, especialmente cuando empieza a aparecer una disminución de la densidad mineral ósea, osteopenia u osteoporosis.
¿Qué ocurre durante la menopausia?
Los cambios hormonales asociados a la menopausia pueden favorecer cambios tanto en el músculo como en el hueso. Con el paso de los años puede producirse una disminución progresiva de la masa y la función muscular y de la densidad mineral ósea, es decir, una medida de la cantidad de mineral presente en nuestros huesos.
Cuando disminuyen la fuerza y la salud ósea, aumenta nuestra vulnerabilidad frente a determinados problemas a medida que envejecemos, entre ellos las caídas y las fracturas. Por eso, el momento para empezar a cuidar nuestra fuerza y nuestros huesos no debería ser únicamente cuando la osteoporosis ya está avanzada.
El músculo es mucho más que masa muscular
Entrenar fuerza no significa necesariamente buscar músculos grandes. El objetivo también es conseguir que nuestros músculos sean capaces de contraerse, producir fuerza y responder adecuadamente a las demandas de nuestra vida diaria.
Además, el músculo funciona como un órgano endocrino y participa en procesos metabólicos y de comunicación entre tejidos. Podemos obtener beneficios importantes del entrenamiento de fuerza sin necesidad de alcanzar grandes niveles de masa muscular.
¿Y qué ocurre con nuestros huesos?
El hueso también responde a los estímulos mecánicos. Un programa de ejercicio correctamente diseñado puede contribuir a mantener o mejorar la salud ósea, además de mejorar la fuerza muscular, el equilibrio y la capacidad física. Esto adquiere especial importancia cuando una densitometría comienza a mostrar una reducción de la densidad mineral ósea o cuando ya existe un diagnóstico de osteopenia u osteoporosis.
Pero no todo entrenamiento de fuerza es igual
Antes de diseñar un programa debemos tener en cuenta factores como:
- Resultado de la densitometría y situación de la salud ósea.
- Antecedentes de fracturas.
- Dolores o lesiones actuales y anteriores.
- Experiencia previa entrenando.
- Fuerza y capacidad física actuales.
- Otras enfermedades o condiciones de salud.
- Estado cardiovascular.
- Medicación habitual y tratamientos relacionados o no con la osteoporosis.
- Objetivos y actividades de cada persona.
No buscamos simplemente “hacer ejercicio”. Buscamos proporcionar un estímulo suficiente para generar una adaptación positiva y hacerlo de manera progresiva y adecuada a la situación de cada mujer.
¿Cómo trabajamos en Clínica Ekion?
Antes de empezar realizamos una valoración para conocer tu situación, antecedentes, densitometría cuando esté disponible, lesiones, dolores, experiencia entrenando, medicación y otras condiciones de salud relevantes.
A partir de ahí podemos adaptar el seguimiento mediante entrenamiento supervisado en la clínica, valoración y seguimiento presencial periódico mientras realizas el programa en tu gimnasio, o prescripción y seguimiento online siempre después de una primera valoración presencial.
Lo importante es que exista una valoración, una progresión y un seguimiento que permitan comprobar que el entrenamiento que realizas realmente está siendo beneficioso para ti.
Estamos en Navarro Reverter 10, en el centro de Valencia.
